La medida desactiva el fundamento jurídico que permitió durante más de una década imponer límites climáticos bajo la Ley de Aire Limpio
La administración del presidente Donald Trump anunció este 12 de febrero la revocación de la llamada “declaración de peligro” (endangerment finding), el instrumento adoptado en 2009 que establecía que los gases de efecto invernadero representan una amenaza para la salud pública y el bienestar colectivo en Estados Unidos.
Esa determinación fue la base jurídica que permitió a la Environmental Protection Agency regular las emisiones de dióxido de carbono, metano y otros gases bajo la Ley de Aire Limpio, especialmente en sectores como el automotriz y el energético. Con su eliminación, la agencia pierde el fundamento legal central para imponer estándares federales vinculados al cambio climático.
Según comunicados oficiales de la EPA, la decisión forma parte de una estrategia de desregulación orientada a reducir cargas administrativas y costos de cumplimiento para industrias productivas. La Casa Blanca sostiene que la medida contribuirá a “restaurar competitividad” y aliviar obligaciones regulatorias que, a su juicio, afectaban el crecimiento económico.
La revocación impacta particularmente los estándares de emisiones para vehículos y motores, así como la obligación de medición y reporte de gases climáticos por parte de empresas. Sin embargo, expertos en derecho ambiental anticipan que la decisión enfrentará desafíos judiciales inmediatos, ya que durante más de una década los tribunales federales respaldaron la autoridad de la EPA para regular emisiones bajo ese criterio.
El movimiento marca un giro significativo en la política ambiental federal, en un momento en que varios estados mantienen normativas propias más estrictas y continúan impulsando metas de transición energética.
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Redacción News 360