La escalada militar en Oriente Medio provoca un fuerte movimiento en las materias primas, con el crudo en máximos recientes y una caída inesperada del oro
Los mercados internacionales de materias primas vivieron una jornada de alta tensión luego de que el precio del petróleo registrara un salto cercano al 25 %, impulsado por la intensificación del conflicto militar en Oriente Medio. La escalada bélica y el temor a interrupciones en el suministro energético mundial provocaron una reacción inmediata en los mercados de energía y en el sistema financiero global.
Durante la jornada, el barril de Brent, referencia del mercado internacional, llegó a superar los 119 dólares, mientras el crudo West Texas Intermediate (WTI) también avanzó con fuerza hasta niveles similares. El movimiento representó uno de los incrementos diarios más pronunciados de los últimos años, en un contexto marcado por incertidumbre geopolítica y volatilidad en las bolsas internacionales.
El aumento del petróleo está estrechamente vinculado al riesgo que enfrenta el transporte de crudo en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico por el que normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el planeta. Cualquier amenaza a esta ruta genera una reacción inmediata en los precios debido al impacto potencial sobre la oferta global de energía.
Mientras el petróleo se disparaba, el oro registró una caída superior al 2 %, un movimiento que sorprendió a parte del mercado. La caída del metal precioso se ha atribuido principalmente al fortalecimiento del dólar y a ajustes en las posiciones de los inversores ante el aumento del costo de la energía y las expectativas de inflación.
El impacto de esta sacudida no se limita únicamente al petróleo y al oro. Diversas materias primas industriales y agrícolas también comenzaron a experimentar movimientos bruscos, mientras los mercados bursátiles reaccionaron con nerviosismo ante el temor de que un conflicto prolongado en la región pueda provocar nuevas presiones inflacionarias a escala global.
Analistas del mercado energético señalan que el comportamiento del petróleo en las próximas jornadas dependerá directamente de la evolución del conflicto y de la estabilidad en las rutas de transporte marítimo. Si las tensiones continúan o se intensifican, el crudo podría mantenerse por encima de los tres dígitos durante un periodo prolongado, lo que tendría repercusiones directas sobre los costos de transporte, producción y consumo en gran parte del mundo.
Redacción News 360