Un vuelo de la aerolínea estadounidense Delta Air Lines con destino a Atlanta tuvo que regresar de emergencia al aeropuerto de São Paulo pocos minutos después de despegar, tras detectarse una falla en uno de sus motores que generó llamas visibles en pleno ascenso.
El incidente ocurrió durante la fase inicial del vuelo, cuando la aeronave apenas ganaba altura. Testigos captaron imágenes en las que se observan chispas y fuego saliendo de una de las alas, lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia por parte de la tripulación.
A bordo viajaban más de 270 personas. Pese a la tensión generada por la situación, el piloto logró mantener el control de la aeronave y ejecutar un aterrizaje seguro en el mismo aeropuerto de origen, sin que se reportaran heridos ni daños a los pasajeros.
La aerolínea confirmó que el evento estuvo relacionado con una falla mecánica en el motor, y señaló que el avión fue retirado de servicio para una inspección técnica detallada. Las autoridades aeronáuticas brasileñas también iniciaron una investigación para determinar con precisión las causas del incidente.
Este tipo de fallos, aunque poco frecuentes, forman parte de los escenarios contemplados en la aviación comercial, donde los sistemas están diseñados para responder ante emergencias y garantizar la seguridad del vuelo incluso en condiciones adversas.
El episodio vuelve a poner en foco la importancia de los protocolos de seguridad y la rápida reacción de las tripulaciones, que en este caso evitó que una falla técnica escalara a consecuencias mayores.
Redacción News 360