Donald Trump invocó este lunes la Ley de Producción de Defensa para canalizar apoyo federal a una serie de proyectos energéticos en Estados Unidos, en un momento en que la Casa Blanca enfrenta presión por el alza de los combustibles y por la tensión en los mercados energéticos. La medida fue reportada por Reuters y quedó reflejada en determinaciones presidenciales publicadas por la Casa Blanca.
Según Reuters, la decisión apunta a acelerar distintos frentes, entre ellos la producción nacional de petróleo, además de áreas vinculadas con gas natural, carbón, infraestructura de red y sistemas energéticos de gran escala. La administración sostiene que el suministro actual es insuficiente frente a riesgos externos y que ampliar la capacidad interna es parte de la respuesta de seguridad nacional.
La Casa Blanca publicó varias determinaciones bajo la sección 303 de esa ley, con el argumento de que fortalecer la base energética del país es necesario para la defensa, la estabilidad económica y la protección frente a interrupciones o presión de actores hostiles. En esos documentos se plantea que el gobierno federal puede intervenir para respaldar el desarrollo, la manufactura y el despliegue de proyectos considerados estratégicos.
El movimiento llega mientras los precios de la energía siguen bajo presión por la crisis en el Golfo y por el impacto del conflicto alrededor del estrecho de Ormuz. Reuters recordó que en abril el promedio nacional de la gasolina regular en Estados Unidos se había mantenido por encima de los 4 dólares por galón, en medio del nerviosismo por el suministro.
La decisión coloca otra vez la energía en el centro de la agenda económica y de seguridad de Washington. Esta vez, con una herramienta legal reservada para situaciones que la Casa Blanca presenta como estratégicas para el país.
Redacción News 360