Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de los CDR, advirtió sobre una posible ocupación de Cuba y apeló a una respuesta de “guerra de guerrillas” en caso de una intervención extranjera.
Las declaraciones circulan en medios independientes cubanos y aparecen en medio de un aumento de tensión entre La Habana y Washington.
Según esos reportes, Hernández reconoció que Cuba no podría competir militarmente con Estados Unidos en una confrontación convencional. Sin embargo, sostuvo que el conflicto no terminaría con una entrada militar, sino que pasaría a una fase de resistencia interna.
“El problema vendría después”, habría dicho al referirse a una posible respuesta dentro del país.
El planteamiento coloca nuevamente el discurso de confrontación en el centro del debate público cubano. La referencia a una guerra irregular llega en un país golpeado por apagones, escasez de combustible, deterioro económico y creciente malestar social.
La frase también apunta al uso político de la resistencia como recurso discursivo en un momento de alta presión externa e interna. Mientras Washington endurece su postura hacia La Habana, figuras del aparato cubano vuelven a presentar la defensa del sistema como una causa de movilización nacional.
El tema ya se mueve en plataformas digitales y medios independientes, donde las declaraciones han generado reacción por el tono empleado y por la mención directa a una eventual guerra de guerrillas.
Redacción News 360