El canciller Bruno Rodríguez afirmó este 9 de febrero que La Habana mantiene apertura diplomática, pero sin aceptar condicionamientos ni medidas de coerción.
Este 9 de febrero, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, volvió a exponer públicamente la posición oficial del país frente a Estados Unidos, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas y por la situación energética que atraviesa la isla. Sus declaraciones, difundidas por medios estatales y agencias de prensa, se centraron en dos ejes: la disposición al diálogo y el rechazo a cualquier forma de presión.
Rodríguez señaló que Cuba no descarta un intercambio diplomático con Washington y que está abierta a conversar “sobre cualquier tema”, siempre que ese proceso se produzca sin coerción, sin imposiciones y con respeto a la soberanía nacional. Dejó claro, sin embargo, que la voluntad de diálogo no implica aceptar escenarios que condicionen decisiones internas ni asumir compromisos bajo presión externa.
En sus declaraciones de hoy, el canciller denunció lo que calificó como una escalada reciente de hostilidad, orientada —según afirmó— a interrumpir los suministros de combustible hacia la isla. Describió estas acciones como parte de una política que busca generar impactos económicos y sociales directos, en un momento de dificultades energéticas, y las definió como medidas “despiadadas” por sus efectos sobre la vida cotidiana.

Rodríguez sostuvo que esas acciones no lograrán su objetivo político y afirmó que no se doblegará la voluntad del pueblo cubano ante este tipo de presiones. En ese marco, subrayó que Cuba no se encuentra aislada y que mantiene relaciones y respaldos internacionales que, según dijo, rechazan el uso de medidas coercitivas unilaterales como herramienta de política exterior.
Las declaraciones se inscriben en una secuencia de pronunciamientos oficiales realizados en las últimas semanas, en los que La Habana ha combinado mensajes de apertura diplomática con una postura firme frente a lo que considera intentos de condicionamiento externo. El énfasis del mensaje de hoy estuvo en reafirmar esa línea: diálogo posible, pero sin renuncias ni concesiones forzadas.
Redacción News 360