El presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó públicamente haber sostenido una conversación telefónica con Delcy Rodríguez, a quien se refirió como “presidenta encargada” de Venezuela, reiterando su respaldo político al chavismo y condenando lo que calificó como una agresión externa contra Venezuela.
El mensaje, difundido desde su cuenta oficial en X y replicado por agencias internacionales, insiste en una narrativa que ya no se corresponde con la realidad regional. Mientras La Habana proclama “hermandad histórica” y cooperación, el poder venezolano atraviesa una fase de quiebre acelerado, con señales claras de reconfiguración política, aislamiento interno del chavismo y negociaciones que apuntan a un escenario pos-Maduro.
Desde una lectura editorial, la postura de Díaz-Canel no solo resulta anacrónica, sino estratégicamente errada. Cuba continúa apostando a una relación de dependencia con un socio que ya no dispone de margen económico, político ni energético para sostener alianzas externas. El flujo preferencial de recursos venezolanos hacia La Habana, que durante años sostuvo al régimen cubano, se ha reducido drásticamente y difícilmente será restablecido en el corto o mediano plazo.
El respaldo incondicional expresado por el mandatario cubano ignora un dato central: Venezuela se encuentra en transición, abierta o forzada, pero inevitable. En ese contexto, mantener una retórica de confrontación internacional y lealtad ciega al chavismo no fortalece a Cuba, sino que la aísla aún más y la coloca del lado equivocado de un proceso de cambio que ya está en marcha.
Más allá del discurso ideológico, el momento exige pragmatismo. Persistir en una alianza política con un modelo agotado no ofrece beneficios reales, ni económicos ni diplomáticos. Por el contrario, compromete la capacidad de La Habana para adaptarse a un nuevo equilibrio regional donde las viejas fórmulas de dependencia han dejado de funcionar.
El mensaje de Díaz-Canel no es solo una declaración política; es el reflejo de un régimen que sigue mirando al pasado mientras su entorno cambia sin esperar.
Una lectura editorial de News 360
