El presidente del Parlamento señaló que no habrá comicios en el corto plazo y defendió cambios económicos y una ley de amnistía como parte de un proceso de normalización.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, afirmó que no están previstas elecciones en el periodo inmediato, al considerar que cualquier convocatoria debe estar precedida por condiciones de estabilidad política y acuerdos con sectores de la oposición. Sus declaraciones se produjeron en una entrevista concedida a un medio internacional y fueron recogidas por agencias y portales informativos en los últimos días.
Rodríguez sostuvo que el país atraviesa una etapa que, a su juicio, requiere reordenamiento institucional y consensos básicos antes de avanzar hacia un nuevo calendario electoral. En ese marco, explicó que la prioridad del bloque gobernante es alcanzar entendimientos políticos mínimos que permitan reducir tensiones internas y establecer un escenario que considere viable para futuros procesos de votación.
En el plano económico, el dirigente chavista habló de un giro en la orientación económica, señalando que desde el oficialismo se impulsa una transición hacia mecanismos asociados a una economía de mercado con el objetivo de atraer inversión privada, tanto nacional como extranjera. Según expuso, esta estrategia busca dejar atrás esquemas más cerrados y generar condiciones para la recuperación productiva, en medio de un contexto económico complejo que el país arrastra desde hace años.
Rodríguez también defendió la Ley de Amnistía promovida desde el Parlamento como una herramienta destinada a facilitar el retorno de opositores que se encuentran fuera del país y a crear un clima propicio para el diálogo político. De acuerdo con su planteamiento, la iniciativa legislativa apunta a resolver situaciones vinculadas a hechos de naturaleza política, siempre bajo determinados criterios, y a contribuir a un proceso de entendimiento nacional más amplio.
Las declaraciones se inscriben en un momento de reconfiguración política interna, marcado por debates sobre gobernabilidad, diálogo y reformas, mientras distintos sectores nacionales e internacionales observan con atención los pasos que adopta el liderazgo parlamentario. La postura expresada por Rodríguez deja claro que, desde el chavismo institucional, la convocatoria electoral no es considerada una prioridad inmediata, sino un objetivo condicionado a cambios previos en el clima político y en las reglas de juego.

El planteamiento abre interrogantes sobre los tiempos y alcances de un eventual proceso electoral en Venezuela, al tiempo que refuerza la idea de que cualquier avance en esa dirección estará sujeto a negociaciones políticas, ajustes económicos y definiciones institucionales que aún no tienen un calendario público definido.
Redacción News 360