El futbolista Cristiano Ronaldo y su pareja Georgina Rodríguez decidieron poner en venta la lujosa mansión que construyeron en Portugal, un proyecto que durante años fue presentado como su residencia definitiva en el país natal del jugador.
La propiedad se encuentra en Cascais, dentro de una de las urbanizaciones más exclusivas de la región. El inmueble, levantado sobre una extensa parcela, cuenta con miles de metros cuadrados construidos, instalaciones de alto nivel, áreas privadas de ocio y un diseño pensado para una vida familiar de máxima comodidad.
El precio de salida fijado ronda los 35 millones de euros, una cifra que sitúa la vivienda entre las más costosas del mercado inmobiliario portugués. La inversión fue considerable y el proceso de construcción se extendió durante varios años.
Según informaciones coincidentes, la decisión no responde a motivos financieros. El factor determinante habría sido la falta de privacidad, un elemento clave para la familia y difícil de garantizar en una zona rodeada de espacios recreativos y tránsito constante.
El caso refleja cómo incluso los proyectos concebidos sin limitaciones económicas pueden verse alterados cuando la realidad no coincide con las expectativas de vida privada.
Una redacción de News 360