El testimonio del hijo del reconocido actor cubano reabre el debate sobre ideología, coherencia y libertad de pensamiento dentro de la familia
El actor y realizador Pavel Molina publicó un mensaje profundamente personal en el que evocó la memoria de su padre, el destacado intérprete cubano Enrique Molina, fallecido en 2021. En su texto, Pavel expone sin ambigüedades la diferencia ideológica que marcó su relación: “Mi padre fue un comunista de corazón. Yo, todo lo contrario, defiendo el sistema capitalista”. Sin embargo, lejos de presentar esa divergencia como una fractura, la describe como parte de un vínculo sólido y sin condiciones.
“Mi padre y yo nos amábamos sin límites”, escribió, subrayando que jamás le pidió moderar su tono cuando criticaba al Gobierno. También recordó que Enrique Molina no era un hombre silencioso dentro de los espacios institucionales: “Se paraba en la UNEAC o en el Ministerio de Cultura a cantarle las cuarenta”, señaló, destacando la firmeza de carácter del actor incluso dentro de estructuras oficiales.
El mensaje cobra mayor dimensión al referirse a los acontecimientos del 11 de julio de 2021. Pavel sostiene que, de no haber estado convaleciente tras una operación de marcapasos y luego afectado por COVID-19, su padre habría acompañado a artistas y ciudadanos en las manifestaciones frente al Ministerio de Cultura. “No se hubiera quedado callado”, afirmó.
El testimonio no busca confrontación sino reivindicar la honestidad y coherencia personal de Enrique Molina. También deja una reflexión de fondo: el amor familiar puede sobrevivir a las diferencias políticas cuando existe respeto mutuo.
Redacción News 360