El Congreso vuelve a debatir una propuesta que busca eliminar el ajuste del reloj dos veces al año, pero el calendario legislativo sigue sin definición.
La posibilidad de que Estados Unidos ponga fin al tradicional cambio de horario vuelve a estar sobre la mesa en Washington. Legisladores de ambos partidos han reactivado la Sunshine Protection Act, un proyecto que propone dejar permanente el horario de verano y eliminar definitivamente el adelanto y atraso del reloj cada primavera y otoño.
La iniciativa no es nueva. En 2022, una versión similar logró avanzar en el Senado, pero nunca fue sometida a votación en la Cámara de Representantes. Ahora, el proyecto ha sido nuevamente presentado tanto en la Cámara como en el Senado, donde permanece en fase de comités sin una fecha establecida para su discusión en el pleno.
Quienes impulsan la propuesta argumentan que los cambios de hora afectan el descanso, alteran los ritmos biológicos y pueden incrementar los accidentes de tránsito y laborales. Además, sostienen que contar con más luz natural en las tardes durante todo el año favorecería la actividad comercial y el consumo. Del otro lado, algunos expertos en salud señalan que mantener el horario estándar podría ser más beneficioso para el sueño, lo que ha impedido un consenso absoluto sobre qué esquema debería quedar fijo.
Las encuestas reflejan un cansancio social evidente. Diversos sondeos indican que cerca del 70 % de los estadounidenses desea eliminar el cambio de hora, aunque no todos coinciden en si debe adoptarse de forma permanente el horario de verano o el estándar.
Mientras el debate continúa sin avances concretos, el calendario oficial sigue vigente. En 2026, los relojes deberán adelantarse el 8 de marzo y retrasarse nuevamente el 1 de noviembre, a menos que el Congreso apruebe la ley antes de esas fechas.
Por ahora, el fin del cambio de horario sigue siendo una promesa recurrente, más cercana al debate político que a una decisión definitiva.
Una lectura contextual de News 360.
