La Habana / Ottawa.
La crisis de combustible que atraviesa Cuba ya tiene efectos concretos en la conectividad aérea internacional. La aerolínea canadiense Air Canada confirmó la suspensión temporal de sus operaciones regulares hacia la isla y anunció el envío de aeronaves sin pasajeros para repatriar a aproximadamente 3.000 turistas canadienses que quedaron varados.
La decisión se produce luego de notificaciones operativas sobre limitaciones severas en el suministro de combustible de aviación (Jet A-1) en aeropuertos cubanos. Ante la imposibilidad de garantizar abastecimiento local para vuelos comerciales normales, la compañía activó un plan de contingencia que contempla despachar aviones con suficiente combustible desde Canadá para cubrir el trayecto de ida y regreso sin depender del reabastecimiento en territorio cubano.
La medida no es aislada. Otras aerolíneas canadienses como WestJet y Air Transat también han ajustado o suspendido itinerarios hacia destinos cubanos ante la incertidumbre logística.
El episodio se inscribe en una crisis energética más amplia que afecta a la isla, con apagones prolongados, restricciones en el transporte interno y tensiones en la cadena de suministro. El turismo canadiense constituye uno de los principales flujos de visitantes hacia Cuba, por lo que la interrupción aérea representa un golpe significativo tanto en términos operativos como económicos.
Las autoridades y las aerolíneas continúan coordinando los vuelos especiales de retorno mientras evalúan la evolución del suministro energético en la isla.
Redacción News 360