La protesta se desarrolla en Caracas mientras exigen la liberación total de detenidos y avances concretos en una ley de amnistía aún pendiente
Caracas vuelve a ser escenario de tensión social. Desde la tarde del 14 de febrero de 2026, familiares de personas detenidas por motivos políticos iniciaron una huelga de hambre frente al centro de reclusión conocido como Zona 7, sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta.
Tras casi 40 horas sin ingerir alimentos ni líquidos, varias de las manifestantes comenzaron a recibir tratamiento intravenoso el 15 de febrero debido a signos evidentes de deshidratación y agotamiento físico.
De acuerdo con reportes difundidos por medios independientes y registros audiovisuales compartidos en redes sociales, madres y esposas de los detenidos permanecieron en el lugar durante toda la noche, reclamando la liberación de sus familiares y una respuesta institucional concreta. La protesta se produce luego de excarcelaciones parciales anunciadas en días recientes, que no incluyeron a todos los presos que permanecen recluidos en ese centro.
El grupo exige que se aceleren mecanismos jurídicos prometidos en debates legislativos previos, entre ellos una ley de amnistía que aún no ha sido formalmente aprobada. Aunque no se ha emitido un parte oficial detallado sobre el estado de salud de las manifestantes, los registros muestran la colocación de sueros por vía intravenosa en plena vía pública.
Zona 7 ha sido señalada en múltiples ocasiones por organizaciones de derechos humanos como uno de los centros de detención vinculados a causas políticas en el país. La protesta ocurre en un contexto marcado por demandas de revisión judicial y presión social para resolver casos pendientes.
Hasta el momento, no se ha informado de un pronunciamiento formal de las autoridades sobre esta huelga de hambre.
Redacción News 360