Irán realizó este 21 de febrero de 2026 una prueba de un nuevo misil naval de defensa aérea de largo alcance en el Estrecho de Ormuz, en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos.
De acuerdo con reportes recogidos por Associated Press y otros medios internacionales, el sistema probado sería una versión avanzada del misil Sayyad-3, identificado en medios iraníes como Sayyad-3G, con un alcance estimado de hasta 150 kilómetros.
Detalles del ensayo
El lanzamiento se habría realizado desde un buque de guerra iraní durante maniobras navales en el Golfo Pérsico. Según información difundida por agencias estatales iraníes, el sistema utiliza lanzadores verticales que permiten cobertura en 360 grados y capacidad de respuesta rápida ante amenazas aéreas, incluyendo aviones y drones.
Las autoridades iraníes presentaron la prueba como un avance en sus capacidades defensivas marítimas.
Contexto político y militar
La demostración ocurre después de declaraciones del presidente Donald Trump, quien señaló recientemente que mantiene sobre la mesa la posibilidad de un “ataque militar limitado” si no se logran avances en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo global. Cualquier incremento en la actividad militar en esa zona suele ser observado con atención por mercados y gobiernos.
Implicaciones
El ensayo del nuevo misil refuerza la señal de que Teherán continúa desarrollando capacidades militares avanzadas, mientras Washington mantiene presión diplomática y militar. Aunque no se han reportado incidentes directos tras la prueba, el episodio añade un nuevo elemento a la ya compleja dinámica de seguridad en Medio Oriente.
Redacción News360