El líder supremo de Irán, ayatolá Mojtaba Khamenei, lanzó una dura advertencia sobre el rumbo del conflicto en Medio Oriente y señaló que su país podría responder con ataques contra bases militares de Estados Unidos en la región, además de utilizar el estrecho de Ormuz como instrumento de presión estratégica.
El mensaje fue difundido el 12 de marzo de 2026, en uno de sus primeros pronunciamientos públicos desde que asumió el liderazgo del país tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, ocurrida en medio de la reciente escalada militar que sacudió la región.
En su declaración, el dirigente iraní afirmó que “las bases estadounidenses serán objetivos si continúan las agresiones”, en referencia a las operaciones militares que han aumentado la tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel durante las últimas semanas.
La advertencia también incluyó la posibilidad de cerrar el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial. Por esta vía marítima transita aproximadamente el 20 % del petróleo que se comercializa a nivel global, lo que convierte cualquier interrupción del tráfico marítimo en un factor de alto impacto para los mercados energéticos internacionales.
El estrecho conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es utilizado diariamente por decenas de buques petroleros que transportan crudo desde los principales productores del Medio Oriente hacia Asia, Europa y otras regiones.
Un eventual cierre o bloqueo del paso marítimo podría provocar un fuerte aumento en los precios del petróleo, además de generar riesgos para el comercio internacional y la estabilidad energética de múltiples países que dependen de ese suministro.
Las declaraciones de Khamenei se producen en un momento de máxima tensión en la región, marcado por ataques a infraestructuras militares, incidentes marítimos en el Golfo y una creciente militarización de las rutas estratégicas del petróleo.
El tono del mensaje sugiere que el nuevo liderazgo iraní está dispuesto a mantener una postura de confrontación directa frente a Estados Unidos y sus aliados, lo que incrementa la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y sus posibles repercusiones en la economía mundial.
Redacción News 360