La Habana.
La crisis energética que atraviesa Cuba ha comenzado a impactar también a las misiones diplomáticas acreditadas en el país. Según reportes recientes, el servicentro destinado al abastecimiento de vehículos de embajadas en la capital opera bajo limitaciones específicas de suministro, en consonancia con el racionamiento general de combustible vigente en la isla.
La información indica que el acceso estaría condicionado por cupos establecidos por número de vehículos y frecuencia de compra semanal, en un contexto donde el Gobierno ha reconocido dificultades severas en la importación y distribución de combustibles. Estas restricciones se producen en paralelo a apagones prolongados, reducción de servicios estatales y afectaciones en sectores estratégicos.
Hasta el momento, no se ha difundido un comunicado público detallando oficialmente el alcance de las limitaciones a misiones extranjeras. No obstante, fuentes diplomáticas señalan que la medida responde a la necesidad de administrar reservas en medio de una coyuntura marcada por disminución de suministros externos y tensiones logísticas.
La crisis energética ha impactado también la disponibilidad de combustible para la aviación, obligando a ajustes operativos en vuelos internacionales y medidas de contingencia en aeropuertos principales.

La extensión de controles al ámbito diplomático refleja la magnitud del déficit energético y abre interrogantes sobre la duración de las restricciones y sus posibles implicaciones para la actividad consular y la movilidad oficial en la capital.
Mario Vallejo