La medida afecta rutas clave hacia Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba y anticipa nuevos recortes en el transporte nacional

La crisis energética comienza a traducirse en restricciones directas a la movilidad interprovincial. A partir de este viernes 6 de febrero, la dirección de Ómnibus Nacionales en Las Tunas informó la suspensión de las salidas hacia Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba, en ambos horarios habituales, debido a la limitada disponibilidad de combustible.
La decisión impacta de manera inmediata a miles de pasajeros que dependen del transporte estatal para desplazarse entre provincias por motivos laborales, médicos o familiares. En el caso de la capital, solo se mantendrá la salida del expreso nocturno de las 9:00 p.m., mientras que la ruta alterna hacia Matanzas queda cancelada, reduciendo aún más las opciones de traslado.
Un ajuste que anticipa más recortes
Autoridades del sector del transporte reconocieron que en los próximos días podrían anunciarse nuevas disposiciones, particularmente relacionadas con el servicio ferroviario, como parte de las medidas para enfrentar el actual escenario energético. Aunque no se ofrecieron fechas ni detalles concretos, el aviso sugiere que las restricciones no se limitarán al transporte por ómnibus.
El contexto es especialmente sensible. El deterioro sostenido del sistema de transporte coincide con apagones prolongados, escasez de combustible y una contracción general de los servicios básicos, lo que incrementa la dependencia de soluciones informales y eleva los costos sociales de cada interrupción.
Movilidad en retroceso
La suspensión de rutas interprovinciales no es un hecho aislado, sino una señal de retroceso estructural en la capacidad del país para garantizar la movilidad básica de la población. Cada ajuste reduce el margen de maniobra de los ciudadanos y profundiza el aislamiento entre territorios.
Mientras se insiste en la necesidad de “ahorro” y “racionalización”, el impacto vuelve a recaer sobre los usuarios, que enfrentan menos opciones, más espera y mayor incertidumbre.
La pregunta que queda abierta es cuánto más puede comprimirse el sistema antes de que la movilidad interprovincial quede reducida a una excepción, no a un servicio regular.
Redacción News 360