La medida permite imponer gravámenes de hasta 25 % y refuerza la presión económica de Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 6 de febrero de 2026 una orden ejecutiva que faculta al Gobierno estadounidense a imponer aranceles adicionales a países que mantengan relaciones comerciales con Irán. El documento establece un marco legal para aplicar gravámenes de hasta un 25 % como herramienta de presión económica.

Alcance de la orden
La orden ejecutiva no activa automáticamente aranceles sobre ningún país en específico. En cambio, autoriza a las agencias federales —incluidas las secretarías de Estado, Comercio y el Representante de Comercio de EE. UU.— a evaluar y aplicar estas medidas caso por caso, en función de criterios de seguridad nacional y política exterior.
El texto reafirma la emergencia nacional relacionada con Irán y amplía los instrumentos disponibles para desincentivar transacciones que, según Washington, puedan beneficiar al gobierno iraní.
¿Qué significa el 25 %?
El 25 % aparece como referencia de magnitud dentro del esquema de sanciones posibles. La cifra no es obligatoria ni uniforme, y su aplicación dependerá de decisiones posteriores y de la naturaleza del comercio en cuestión (productos, volúmenes y sectores).
Contexto internacional
La firma de la orden ocurre en un momento de tensión sostenida entre Estados Unidos e Irán, incluso mientras se desarrollan contactos diplomáticos indirectos en la región. Analistas señalan que la medida busca elevar el costo económico para terceros países que continúen comerciando con Teherán, sin romper de inmediato canales diplomáticos.
Próximos pasos
Las agencias estadounidenses deberán definir lineamientos operativos, identificar posibles países y sectores y coordinar la implementación gradual de los aranceles. Hasta que esas decisiones se formalicen, no hay impactos comerciales inmediatos.
Redacción News 360