Suspensiones aéreas, advertencias oficiales y salidas extraordinarias marcan febrero de 2026
La temporada alta turística en Cuba enfrenta un escenario inusual en febrero de 2026. Restricciones en la disponibilidad de combustible para aviación y afectaciones en el sistema energético han generado cancelaciones de vuelos, ajustes operativos y recomendaciones oficiales de viaje emitidas por varios gobiernos.
La aerolínea Air Canada confirmó la suspensión temporal de sus operaciones hacia la Isla debido a limitaciones en el abastecimiento de queroseno especializado. La medida obligó a coordinar vuelos especiales para trasladar a miles de pasajeros que permanecían en destinos turísticos. En paralelo, compañías vinculadas a Rusia programaron salidas concentradas entre el 12 y el 21 de febrero para retornar a aproximadamente 4.000 ciudadanos que se encontraban en La Habana y Varadero.
En el plano diplomático, el Foreign, Commonwealth & Development Office del Reino Unido actualizó sus recomendaciones aconsejando evitar desplazamientos no esenciales. Autoridades de Canadá y Australia emitieron orientaciones similares, señalando posibles interrupciones en transporte, suministro eléctrico y servicios básicos.
Dentro del país se han registrado cortes programados de electricidad, filas prolongadas en estaciones de combustible y reprogramaciones en aeropuertos internacionales. Aunque no existe una clausura formal del espacio aéreo, la limitación en el suministro de Jet A-1 ha provocado un efecto en cadena sobre la conectividad.
El impacto se produce en un momento clave del calendario turístico, tradicionalmente estratégico para la captación de visitantes internacionales. La recuperación dependerá del restablecimiento estable del suministro energético y de la capacidad logística para normalizar frecuencias aéreas.
Contexto y análisis: News 360.