Las fuerzas armadas de Bélgica y Francia interceptaron el 1 de marzo de 2026 al petrolero Ethera en aguas del Mar del Norte, bajo sospecha de integrar la denominada “shadow fleet” rusa, red señalada por transportar crudo con el objetivo de eludir sanciones occidentales. La operación fue reportada por Reuters y replicada por medios europeos el mismo día.
Según las autoridades belgas citadas por Reuters, el buque fue asegurado y escoltado hacia el puerto de Zeebrugge, donde será sometido a inspecciones técnicas y revisión documental. Las pesquisas se centran en la autenticidad de su registro y en posibles irregularidades vinculadas al comercio energético sancionado.
El presidente francés Emmanuel Macron respaldó el endurecimiento de controles marítimos contra estas embarcaciones, mientras Bruselas intensifica la vigilancia en rutas estratégicas del norte de Europa. Hasta el momento, no se han anunciado cargos formales ni detalles adicionales sobre la tripulación.
La incautación se produce en un contexto de creciente presión sobre las rutas de exportación de crudo ruso y refuerza el compromiso europeo de aplicar con mayor rigor el régimen de sanciones vigente.
Redacción News 360