El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volvió a referirse a la situación en Cuba con un tono contundente, calificando la realidad del país como un “desastre” y señalando que el modelo actual “no funciona”.
Sus declaraciones se producen en medio de un contexto crítico en la isla, marcado por apagones prolongados, crisis económica y creciente tensión social en varias regiones. Rubio ha mantenido una línea constante de presión política, responsabilizando directamente a la estructura de poder vigente por el deterioro de las condiciones de vida.
En sus intervenciones más recientes, evitó entrar en escenarios concretos sobre posibles acciones directas o intervenciones, centrando su discurso en la necesidad de cambios internos como vía principal para una transformación real.
El posicionamiento refuerza una estrategia que combina crítica abierta con distancia de medidas extremas, en un momento donde el tema cubano vuelve a ganar relevancia en el debate político internacional.
Redacción News 360