Corea del Sur anunció este martes que intensificará sus gestiones para lograr la liberación y el paso seguro de 26 embarcaciones surcoreanas que permanecen retenidas en el estrecho de Ormuz, en medio de una ruta marítima que sigue bajo fuerte tensión pese a la tregua temporal entre Estados Unidos e Irán.
La oficina presidencial surcoreana indicó que aprovechará la pausa de dos semanas para mover el caso por la vía diplomática y tratar de abrir cuanto antes un corredor seguro para esos barcos. El gobierno considera que esta ventana puede servir para destrabar una situación que afecta directamente el comercio y la seguridad marítima del país.
En paralelo, el ministerio marítimo de Corea del Sur está coordinando con navieras locales y manteniendo contactos con los países involucrados, mientras se mantiene la alerta sobre la zona. Aunque la tregua ha reducido la presión inmediata, Seúl entiende que el paso por Ormuz sigue siendo frágil y que cualquier cambio puede volver a afectar la navegación.
La situación confirma que, incluso con una pausa en la escalada militar, el impacto sobre el tráfico marítimo y los buques comerciales sigue abierto. Para Corea del Sur, el objetivo inmediato es sacar sus barcos de una ruta que todavía no ofrece garantías plenas de estabilidad.
Redacción News 360