El gobernador de Florida, Ron DeSantis, convocó una sesión legislativa especial para impulsar una enmienda constitucional que ampliaría de forma fuerte la exención de impuestos a la propiedad para viviendas principales en el estado.
La propuesta busca elevar la exención homestead a 150,000 dólares en 2027 y a 250,000 dólares en 2028, con ajustes posteriores por inflación. También abriría la puerta a que gobiernos locales puedan ampliar aún más esas exenciones, incluso hasta eliminar por completo el impuesto a la propiedad sobre viviendas principales.
El plan lleva el nombre de “Save Our Homes from Excessive Property Taxes” y necesita pasar primero por la Legislatura estatal. Para llegar a la boleta electoral, requiere el apoyo de tres quintas partes de la Cámara y el Senado de Florida. Luego tendría que recibir al menos el 60% del voto popular en noviembre de 2026.
¿Qué cambiaría para los propietarios de vivienda en Florida?
El cambio beneficiaría principalmente a quienes tienen una vivienda principal registrada bajo la exención homestead. En la práctica, una parte mucho mayor del valor de la propiedad quedaría fuera del cálculo tributario, lo que podría reducir el pago anual para muchos propietarios.
DeSantis sostiene que los ingresos por impuestos a la propiedad de gobiernos locales han aumentado con fuerza en los últimos años y que los dueños de viviendas necesitan alivio frente al encarecimiento general del costo de vida. Según la oficina del gobernador, esos ingresos locales pasaron de unos 32,000 millones de dólares a cerca de 60,000 millones en siete años.
¿Por qué la propuesta abre un debate mayor?
El alivio fiscal puede ser popular entre propietarios, especialmente en un estado donde los valores de las viviendas, los seguros y los costos asociados a la propiedad han subido con fuerza.
Pero el otro lado del debate está en los servicios locales. Los impuestos a la propiedad ayudan a financiar gobiernos municipales, condados, bomberos, policía, infraestructura, servicios públicos y parte del sistema educativo local. Una reducción fuerte de esos ingresos obligaría a revisar presupuestos, recortar gastos o buscar otras fuentes de financiamiento.
Ese será el punto más sensible en la sesión especial: cuánto alivio puede darse a los propietarios sin dejar a ciudades y condados con menos capacidad para sostener servicios básicos.
¿Qué viene ahora?
La Legislatura de Florida deberá decidir si permite que la propuesta avance hacia los votantes. Si logra el respaldo legislativo requerido, la decisión final quedaría en manos del electorado en noviembre.
DeSantis busca convertir el impuesto a la propiedad en uno de los grandes temas políticos del año en Florida. La propuesta puede aliviar a propietarios, pero también abre una pelea directa sobre el futuro del financiamiento local en el estado.
Redacción News 360