Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra una red acusada de transportar y vender gas licuado de petróleo iraní hacia mercados de Asia, usando empresas pantalla, buques vinculados a la llamada flota sombra y maniobras para ocultar el origen real de la carga.
La medida fue emitida por la OFAC y apunta a entidades ubicadas en Emiratos Árabes Unidos, China e Islas Marshall, además de varios tanqueros señalados por participar en operaciones de evasión.
Washington acusa a esta red de mover GLP iraní hacia el sur y el este de Asia, presentándolo como producto de otro origen para evitar sanciones internacionales.
¿Qué sancionó Estados Unidos?
La OFAC señaló a una red de empresas y embarcaciones presuntamente usadas para trasladar gas licuado de petróleo iraní fuera de los canales legales.
Según el Tesoro estadounidense, el esquema utilizaba compañías fachada, cuentas bancarias extranjeras y documentación para ocultar que el producto estaba vinculado a Irán.
Entre los señalados aparecen entidades comerciales y buques usados para mover la carga hacia compradores asiáticos.
¿Por qué el GLP iraní está en la mira?
Estados Unidos intenta reducir los ingresos que Irán obtiene por la venta de energía, no solo petróleo crudo, sino también derivados y gas licuado.
El GLP puede moverse por rutas comerciales menos visibles que los grandes cargamentos petroleros, lo que lo convierte en una vía útil para esquivar sanciones y generar divisas.
Para Washington, cortar esas operaciones significa golpear una parte del comercio exterior que Teherán mantiene fuera del sistema financiero formal.
¿Cómo operaba la red señalada?
La acusación estadounidense sostiene que el GLP iraní era movido mediante tanqueros, intermediarios y empresas pantalla, con documentos que buscaban presentarlo como producto de otro país.
Parte de la operación habría pasado por Emiratos Árabes Unidos y China, dos puntos utilizados por redes comerciales que intentan mantener negocios con Irán pese a las restricciones.
La OFAC también apuntó contra una casa de cambio iraní y sus directivos, acusados de mover grandes sumas de dinero para bancos iraníes ya sancionados.
¿Qué impacto puede tener esta medida?
Las sanciones congelan cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a personas o empresas de Estados Unidos hacer negocios con los sancionados.
También elevan el riesgo para compañías extranjeras que puedan estar vinculadas a esos buques, bancos o intermediarios.
La presión ya no se concentra solo en el petróleo iraní. Washington también está cerrando rutas de gas licuado, financiamiento paralelo y transporte marítimo usado para sostener ingresos fuera de los canales legales.
Redacción News 360