El sector servicios de España mantuvo su expansión en marzo, aunque bajo una presión cada vez mayor por el encarecimiento de los insumos y el deterioro del ánimo empresarial. El índice PMI de actividad subió a 53.3, desde 51.9 en febrero, y se mantuvo por encima del nivel de 50 que marca crecimiento.
Detrás de ese avance, sin embargo, aparece una señal menos favorable. Las empresas reportaron el aumento de costos más fuerte desde abril de 2023, impulsado por energía, combustible y salarios. Esa presión obligó a trasladar parte del alza a los clientes, con subidas de precios al ritmo más intenso desde agosto de 2025.
La confianza del sector también se debilitó. El optimismo empresarial cayó a su nivel más bajo desde septiembre de 2023, en medio de la incertidumbre provocada por la guerra en Oriente Medio y por el temor a que la inflación termine afectando más el consumo y la actividad.
A eso se suma una demanda menos dinámica. El crecimiento de nuevos negocios fue el más débil en nueve meses, mientras que los pedidos del exterior retrocedieron por tercer mes consecutivo. Aun así, las empresas siguieron contratando y los trabajos pendientes mostraron un ligero aumento.
El dato deja una lectura mixta para la economía española: el sector servicios sigue avanzando, pero lo hace con más costos, menos confianza y señales de desgaste en la demanda.
Redacción News 360