La nueva ofensiva económica de la administración Trump contra Cuba ya tiene una fecha clave: 5 de junio de 2026.
Ese día aparece como límite para que empresas extranjeras cierren operaciones o vínculos con entidades cubanas sancionadas, especialmente aquellas relacionadas con GAESA, el conglomerado económico controlado por militares cubanos. La medida eleva el riesgo para compañías, bancos, socios comerciales e inversionistas que mantengan negocios en sectores señalados por Washington.
¿Qué cambió con la orden de Trump?
El 1 de mayo, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que amplía las sanciones contra Cuba y permite castigar también a personas o empresas extranjeras que hagan negocios con estructuras vinculadas al aparato de seguridad, sectores estratégicos o entidades señaladas por corrupción y violaciones de derechos humanos.
La orden apunta a áreas como energía, defensa, minería, metales, servicios financieros y seguridad, sectores donde el régimen obtiene ingresos y sostiene parte de su red económica. Firmas legales especializadas advierten que la medida abre un riesgo fuerte de sanciones secundarias para empresas no estadounidenses con operaciones en Cuba.
¿Por qué el 5 de junio es importante?
Reportes de CiberCuba señalan que Estados Unidos dio plazo hasta el 5 de junio de 2026 para que empresas extranjeras corten operaciones con GAESA o enfrenten riesgo de sanciones secundarias.
Esa fecha puede funcionar como punto de quiebre para negocios que durante años operaron en la isla bajo sociedades mixtas, contratos turísticos, minería, energía o servicios vinculados a entidades controladas por militares.
¿Qué empresas ya sienten el impacto?
Uno de los primeros efectos visibles fue Sherritt International, compañía canadiense ligada durante décadas al níquel, cobalto y energía en Cuba. La empresa suspendió actividades de empresas mixtas y comenzó a retirar personal tras el nuevo marco de sanciones.
También fueron anunciadas sanciones contra GAESA y la empresa minera cubano-canadiense Moa Nickel S.A., en una movida que golpea directamente fuentes importantes de divisas para La Habana.
¿Qué busca Washington?
La administración Trump intenta cerrar el acceso del régimen cubano a inversión extranjera, financiamiento, turismo controlado por militares y sectores que generan divisas fuera del control público.
Marco Rubio defendió las medidas y acusó a GAESA de operar como una estructura económica que concentra miles de millones de dólares sin beneficiar al pueblo cubano. También adelantó que vendrán más sanciones en las próximas semanas.
¿Qué puede pasar ahora?
Las empresas extranjeras con exposición en Cuba tendrán que revisar contratos, bancos, socios locales y pagos vinculados a entidades sancionadas. Algunas podrían salir rápido para evitar sanciones. Otras podrían congelar operaciones mientras evalúan el alcance real de la orden.
El 5 de junio queda marcado como una fecha de presión directa para compañías que todavía mantienen negocios con estructuras económicas del régimen cubano.
Redacción News 360