Las familias de dos estadounidenses encarcelados en China desde hace más de una década están presionando para que el presidente Donald Trump incluya sus casos en la cumbre con Xi Jinping esta semana.
Se trata de Dawn Michelle Hunt y Nelson Wells Jr., ambos condenados en China por cargos relacionados con drogas. Sus familiares aseguran que los dos fueron víctimas de esquemas conocidos como “mula ciega”, en los que una persona termina transportando narcóticos sin saberlo.
La petición llega en un viaje de alto peso diplomático. Trump se reunirá con Xi en medio de tensiones por comercio, seguridad, Taiwán, la guerra con Irán y el equilibrio de poder entre Washington y Pekín.
Para las familias, esa reunión puede ser una de las pocas oportunidades reales para colocar los nombres de Hunt y Wells directamente sobre la mesa.
¿Quiénes son los estadounidenses encarcelados?
Dawn Michelle Hunt, de 54 años, es una artista del área de Chicago y exasistente de vuelo. Nelson Wells Jr., de 52 años, es originario de Louisiana y padre de tres hijos.
Ambos llevan más de diez años presos en China. Sus familias sostienen que no pertenecían a redes criminales y que fueron usados sin conocer realmente lo que transportaban.
¿Qué están pidiendo las familias?
Piden que Trump solicite directamente a Xi Jinping una liberación por razones humanitarias. También reclaman que el gobierno estadounidense eleve la presión diplomática para revisar sus casos.
Los familiares aseguran que la salud de ambos se ha deteriorado tras años de encierro y que el tiempo se está agotando.
¿Por qué la cumbre con Xi es importante?
Porque una conversación entre presidentes puede abrir puertas que no se mueven por canales diplomáticos normales. En casos de estadounidenses presos en el exterior, las gestiones de alto nivel suelen ser decisivas.
China ya ha liberado anteriormente a ciudadanos estadounidenses después de negociaciones delicadas con Washington. Ese antecedente da algo de esperanza a las familias.
¿Qué podría ganar China con una liberación?
Una liberación humanitaria podría ser presentada por Pekín como un gesto diplomático, sin ceder en temas mayores como comercio, Taiwán o seguridad regional.
Para Estados Unidos, sería una victoria política y humanitaria. Para las familias, sería el final de una espera de más de una década.
¿Hay algún acuerdo anunciado?
No. Hasta ahora no existe confirmación de un acuerdo, ni una señal pública de que China esté lista para liberar a Hunt o Wells.
Lo que sí hay es una presión creciente para que Trump lleve sus nombres a la reunión y no deje el asunto fuera de la agenda.
¿Qué sigue ahora?
El punto clave será saber si la Casa Blanca incluye oficialmente estos casos en las conversaciones con Xi. Si eso ocurre, podría abrirse una vía de negociación humanitaria.
Por ahora, las familias siguen esperando una respuesta directa desde Washington y una señal desde Pekín.
Redacción News 360.