Un segundo avión militar de Estados Unidos se accidentó este viernes en la zona del Golfo Pérsico, en un hecho separado al derribo del caza estadounidense abatido dentro de Irán. Reportes indican que la aeronave era un A-10 Warthog y que su único piloto fue rescatado con vida, aunque por ahora no se han ofrecido detalles públicos concluyentes sobre qué provocó la caída.
Este nuevo episodio ocurrió casi al mismo tiempo que el derribo de un F-15E Strike Eagle sobre territorio iraní, un golpe que elevó de inmediato la tensión alrededor de la operación militar estadounidense en la región. En ese caso, uno de los dos tripulantes ya fue recuperado, pero la misión no está cerrada: la búsqueda del segundo militar continúa y sigue siendo uno de los puntos más sensibles de la jornada.
Lo más delicado del cuadro es que ambas situaciones se desarrollan en paralelo, en una zona donde cada movimiento aéreo tiene ahora un peso mucho mayor. Reportes indican que la operación para localizar al segundo tripulante del F-15E sigue activa en un entorno hostil, mientras Washington intenta manejar al mismo tiempo la pérdida de otra aeronave de combate en la región.
También se ha informado que el presidente Donald Trump fue puesto al tanto del derribo del F-15E, en un momento en que la atención está centrada no solo en la escalada del conflicto, sino en el desarrollo de una misión de búsqueda y rescate que todavía no concluye. Con el piloto del A-10 ya a salvo, el foco inmediato sigue puesto sobre Irán y sobre el segundo tripulante que aún falta por ubicar.
Redacción News 360