Las autoridades iraníes decidieron posponer el funeral de Estado del ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de la República Islámica durante más de tres décadas, según informaron medios estatales del país. La ceremonia oficial estaba prevista inicialmente para celebrarse en Teherán, donde miles de personas se preparaban para acudir a rendir homenaje.
El acto público de despedida se realizaría en el gran recinto de oración Imam Khomeini, uno de los espacios más emblemáticos para ceremonias nacionales y religiosas en la capital iraní. Sin embargo, la organización del evento fue aplazada mientras las autoridades ajustan la logística y las medidas de seguridad en un contexto de alta tensión en el país.
Jameneí, de 86 años, fue la figura política y religiosa más poderosa de Irán desde 1989. Durante su liderazgo supervisó el aparato político, militar y religioso de la República Islámica, además de mantener una influencia directa sobre la Guardia Revolucionaria y las principales decisiones estratégicas del país.
La postergación del funeral ocurre en un momento de profunda incertidumbre política y militar, mientras en Irán se desarrolla el proceso interno para determinar quién ocupará el cargo de líder supremo, una posición que concentra el poder sobre las fuerzas armadas, la política exterior y la estructura religiosa del Estado.
Redacción News 360