El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que Washington quiere “forzar un cambio en Cuba” y “dejar que el pueblo cubano sea libre”, en declaraciones difundidas en una entrevista reciente. La frase no salió de un comunicado oficial ni de una comparecencia institucional, sino de un espacio de opinión donde abordó la política estadounidense hacia la isla.
Las palabras de Wright se producen en un momento de presión creciente de la administración de Donald Trump sobre La Habana. En las últimas semanas, la línea oficial de Washington ha insistido en que el problema de Cuba pasa por un cambio político interno, no solo por ajustes económicos o medidas parciales.
En esa misma línea, Marco Rubio ya había dicho este año que “Cuba necesita cambiar” y que ese cambio debía alcanzar a quienes están al mando del país. Esa posición ayuda a ubicar la declaración de Wright dentro de una estrategia más amplia de la actual administración, marcada por un tono más duro y por mensajes directos contra la cúpula cubana.
La declaración del secretario de Energía también coincide con un período de fuerte crisis dentro de la isla, con apagones prolongados, escasez de combustible, deterioro económico y tensión política cada vez más visible. Ese cuadro ha sido usado tanto por Washington como por La Habana para reforzar sus propios discursos sobre las causas del colapso cubano.
Hasta el momento, no ha aparecido una transcripción institucional completa del Departamento de Energía con esa frase exacta. Lo que sí está claro es que la declaración ya circula como una señal política nítida desde el entorno de Trump: Estados Unidos no está hablando solo de presión. Está hablando abiertamente de cambio en Cuba.
Redacción News 360