Corea del Sur afirmó este jueves que no tiene conocimiento de ninguna protesta formal de Estados Unidos ni de posibles restricciones en el intercambio de inteligencia por unas declaraciones del ministro de Unificación sobre una instalación nuclear no confirmada de Corea del Norte.
La controversia se abrió después de que Chung Dong-young mencionara una supuesta instalación de enriquecimiento de uranio en Kusong, un sitio que no había sido confirmado públicamente hasta ahora. Un reporte de prensa local sostuvo que Washington estaba molesto por esa referencia y que incluso podía evaluar límites parciales en el flujo de información sensible entre ambos aliados.
Ante eso, el Ministerio de Unificación surcoreano dijo que ya explicó el trasfondo de las palabras del ministro tras una consulta de la embajada estadounidense y que entendía que esa explicación había sido aceptada. La posición oficial de Seúl es que no ha detectado ninguna queja formal ni medidas de represalia por parte de Washington.
Otro punto delicado del caso es la referencia a la fuente de esa información. Chung atribuyó el señalamiento al director del OIEA, Rafael Grossi, pero la transcripción oficial citada en el reporte mencionaba Yongbyon y Kangson, no Kusong. Ahí quedó una parte central de la disputa.
La embajada de Estados Unidos en Seúl no hizo comentarios públicos sobre el caso.
Redacción News 360