El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó en Miami una nueva ley dirigida a limitar la influencia de gobiernos considerados hostiles dentro del estado. La medida apunta contra países como Cuba, Venezuela, China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Siria, y busca impedir que estructuras vinculadas a esos gobiernos puedan acceder a contratos, beneficios o espacios de operación en Florida.
El acto se realizó en el Bay of Pigs Museum & Library, en la Pequeña Habana, un lugar de fuerte carga histórica para el exilio cubano. Desde allí, DeSantis habló directamente del régimen de La Habana y dijo que “es hora de que la dictadura comunista cubana sea sacada de escena de una vez por todas”.
La ley, conocida como FIRE Act o HB 905, entra en vigor el 1 de julio de 2026. Su objetivo es reforzar los controles sobre acuerdos, contratos, cabildeo, instituciones públicas, beneficios a funcionarios y operaciones que puedan favorecer a países catalogados por Florida como “países de preocupación”.
¿Qué firmó exactamente DeSantis?
DeSantis firmó una ley estatal para restringir la influencia extranjera de gobiernos considerados adversarios. La norma busca cerrar vías legales, comerciales o institucionales que puedan ser usadas por esos países para ganar presencia o beneficios dentro de Florida.
No se trata solo de un mensaje político. La ley crea herramientas concretas para revisar vínculos, negar ciertos beneficios y actuar contra operaciones que entren en conflicto con la legislación federal o estatal.
¿Qué países quedan bajo la mira?
La lista incluye a Cuba, Venezuela, China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Siria. Florida los clasifica como países de preocupación por razones de seguridad, influencia extranjera, autoritarismo o conflicto con intereses estadounidenses.
Aunque la ley tiene alcance amplio, el discurso de DeSantis en Miami puso a Cuba en el centro del mensaje.
¿Qué cambia en el caso cubano?
Uno de los puntos más fuertes permite negar o revocar recibos de impuestos comerciales a personas o entidades que hagan negocios con Cuba en violación de la ley federal. También contempla sanciones para declaraciones falsas relacionadas con ese tipo de actividad.
En términos prácticos, Florida busca impedir que un negocio mantenga operaciones cuestionadas con Cuba y al mismo tiempo funcione con normalidad dentro del estado sin enfrentar consecuencias.
¿La ley prohíbe todo negocio con esos países?
No de forma absoluta. La ley no elimina cualquier contacto comercial en todos los casos. Lo que hace es endurecer el filtro sobre contratos, asociaciones, beneficios públicos y operaciones que puedan favorecer a gobiernos señalados o violar leyes federales.
Ese punto es importante porque el alcance real dependerá de cómo se aplique la norma desde julio y de los casos concretos que revisen las autoridades.
¿Por qué se firmó en el museo de Bahía de Cochinos?
La elección del lugar fue parte del mensaje. El museo está ligado a la historia de la Brigada 2506 y al exilio cubano en Miami. Firmar allí una ley contra la influencia de gobiernos autoritarios coloca el tema en una zona sensible para la comunidad cubana y venezolana del sur de Florida.
DeSantis usó ese espacio para reforzar su postura contra el régimen cubano y presentar la ley como una defensa de Florida frente a dictaduras extranjeras.
¿Qué dijo DeSantis sobre Cuba?
El gobernador fue directo. Dijo que no se puede hacer negocios con criminales y afirmó que la dictadura comunista cubana debe ser sacada de escena de una vez por todas.
También sostuvo que una Cuba libre podría ser un país exitoso. Con eso separó al pueblo cubano del aparato político que controla la isla y defendió que Florida no debe servir como plataforma para negocios que terminen beneficiando al régimen.
¿A quién puede afectar esta ley?
Puede afectar a empresas, personas, instituciones, contratistas o entidades que tengan vínculos sensibles con países incluidos en la lista. También puede impactar acuerdos con instituciones educativas, contratos públicos, actividades de cabildeo y beneficios relacionados con funcionarios extranjeros.
El impacto real dependerá de las revisiones que se hagan después de la entrada en vigor.
¿Qué puede pasar a partir del 1 de julio?
Desde esa fecha, Florida tendrá más margen para actuar contra operaciones vinculadas a países considerados hostiles. Podrían venir revisiones de contratos, negaciones de permisos, revocaciones de recibos comerciales o investigaciones sobre declaraciones falsas.
La ley deja una señal clara: Florida quiere cerrar espacios legales y económicos a estructuras que puedan beneficiar a dictaduras o gobiernos adversarios. En el caso cubano, el mensaje fue directo desde Miami y con el exilio como audiencia principal.
Redacción News 360.