Un informe del Miranda Center for Democracy vuelve a colocar bajo revisión una de las relaciones políticas y económicas más costosas de América Latina: el vínculo entre Venezuela y Cuba desde la llegada de Hugo Chávez al poder y su continuidad bajo Nicolás Maduro.
Según el análisis, entre 1999 y 2025 Venezuela habría transferido a Cuba alrededor de 63.800 millones de dólares, principalmente a través de petróleo subsidiado, mecanismos financieros e inversiones vinculadas al esquema de cooperación entre ambos gobiernos.
La cifra no corresponde a un dato oficial reconocido por Caracas o La Habana. Es una estimación elaborada por el centro de investigación, ajustada a dólares de 2026, y presentada como una auditoría del costo económico de la influencia cubana sobre Venezuela.
El punto central del informe es duro: mientras Venezuela atravesaba deterioro hospitalario, apagones, caída de servicios públicos, crisis salarial, migración masiva y colapso institucional, una cantidad gigantesca de recursos habría sido dirigida hacia Cuba bajo acuerdos políticos que beneficiaron a las cúpulas de ambos gobiernos.
¿Qué dice exactamente el informe?
El Miranda Center for Democracy sostiene que Venezuela transfirió a Cuba el equivalente a 63.800 millones de dólares durante más de dos décadas.
La mayor parte de esa cifra estaría relacionada con envíos petroleros en condiciones preferenciales. Otra parte correspondería a financiamiento, alivios económicos e inversiones asociadas a la red de cooperación política y económica entre Caracas y La Habana.
El informe presenta esos recursos como parte de un intercambio que no solo tuvo impacto económico, sino también político y operativo dentro de Venezuela.
¿Por qué se habla de petróleo?
Porque el petróleo fue la columna principal de la relación entre ambos gobiernos. Durante años, Venezuela envió crudo a Cuba bajo condiciones favorables, mientras La Habana entregaba personal, asesoría y apoyo en áreas como salud, educación, seguridad e inteligencia.
El problema, según el informe, es que ese intercambio terminó siendo mucho más que cooperación bilateral. El análisis sostiene que Cuba obtuvo un flujo enorme de recursos mientras Venezuela acumulaba deuda social, servicios destruidos y una economía cada vez más debilitada.
¿La cifra de 63.800 millones es oficial?
No. Esa cifra no ha sido reconocida oficialmente por los gobiernos de Venezuela o Cuba.
Es una estimación del Miranda Center for Democracy, calculada con base en valores ajustados a dólares de 2026. Por eso debe manejarse como lo que es: una cifra de investigación, no una admisión estatal.
Aun así, el dato ha sido retomado por varios medios porque ayuda a medir la magnitud económica de una relación que durante años fue presentada como alianza política, pero que tuvo un costo real para las finanzas venezolanas.
¿Qué pudo haberse hecho con ese dinero?
El informe plantea que una cifra de ese tamaño habría podido sostener por años áreas críticas del país.
Con recursos de esa magnitud se habrían podido financiar hospitales, recuperar infraestructura eléctrica, mejorar redes de agua, levantar obras estratégicas, modernizar servicios públicos o reforzar salarios en sectores esenciales.
La comparación es fuerte porque Venezuela sufrió precisamente el deterioro de esas áreas mientras continuaban los acuerdos con Cuba.
¿A quién benefició ese intercambio?
Según el análisis, el beneficio principal no fue para la población venezolana ni para el ciudadano cubano común.
El informe sostiene que los recursos ayudaron a sostener estructuras de poder, redes de control político y mecanismos de supervivencia gubernamental. En esa lectura, el vínculo Caracas-La Habana funcionó como un pacto entre cúpulas, no como una cooperación transparente orientada al bienestar social.
¿Qué papel tuvo Cuba dentro de Venezuela?
El informe describe una presencia cubana con peso en áreas sensibles del Estado venezolano. No se limita a médicos o programas sociales. También habla de asesoría, inteligencia, seguridad, control político y acompañamiento institucional.
Ese punto ha sido denunciado durante años por sectores opositores venezolanos, que acusan a La Habana de haber ganado influencia directa dentro de estructuras clave del poder en Venezuela.
¿Por qué este informe importa ahora?
Importa porque vuelve a poner números sobre una relación que durante años se manejó con poca transparencia.
Venezuela perdió capacidad productiva, servicios públicos, estabilidad monetaria y millones de ciudadanos por la migración. En medio de ese deterioro, el informe afirma que decenas de miles de millones de dólares fueron destinados a sostener una alianza política externa.
La cifra de 63.800 millones de dólares resume una pregunta de fondo: cuánto le costó a Venezuela mantener el eje político con Cuba mientras su propia población enfrentaba hospitales sin recursos, apagones, inflación y salarios pulverizados.
El informe no cierra el debate, pero vuelve a colocar sobre la mesa una cuenta que nunca ha sido explicada con transparencia por los gobiernos involucrados.
Redacción News 360.