La escalada entre Washington y Teherán ya no se está moviendo solo en el terreno militar. En las últimas horas, varios medios iraníes comenzaron a empujar una línea mucho más agresiva contra empresas tecnológicas de Estados Unidos, planteando posibles golpes contra infraestructura ligada al poder digital y económico norteamericano. El giro no salió de una sola publicación aislada, sino de un bloque de medios y canales próximos al aparato iraní que vienen subiendo la presión con mensajes cada vez más duros.
Entre los nombres que más se repiten en esa línea aparecen OpenAI, Microsoft, Nvidia, Google y Oracle, junto a otras firmas vinculadas a servicios en la nube, inteligencia artificial y procesamiento de datos. La acusación que se mueve desde ese lado es que esas compañías forman parte de una estructura tecnológica que sostiene operaciones estratégicas de Estados Unidos y sus aliados en la región.

Lo que sí está más claro es que las amenazas públicas que han salido de Irán, tal como han sido recogidas fuera del país, se han concentrado sobre todo en empresas estadounidenses con presencia en Oriente Medio y no, al menos por ahora, en una confirmación oficial detallada de un plan cerrado contra centros de datos concretos dentro de territorio estadounidense. Ahí está la diferencia importante entre una línea mediática empujada con fuerza desde Teherán y una confirmación formal de que ya existe una operación definida con esos blancos específicos.

También queda una pregunta lógica en el aire: con el nivel de desgaste, daños y presión que viene acumulando Irán, cuesta no preguntarse con qué capacidad real podría sostener una ofensiva de ese tamaño. Una cosa es lanzar amenazas y otra muy distinta es tener hoy los medios, la estructura y el margen para ejecutar golpes de esa envergadura.

En paralelo, la tensión alrededor de la infraestructura digital se ha vuelto más seria porque la guerra ha empezado a rozar activos que hace pocos años ni siquiera entraban en este tipo de cálculos públicos: centros de datos, plataformas de nube, redes de servicios y operaciones tecnológicas clave en el Golfo. Por eso, aunque parte del discurso que circula desde medios iraníes suena más a advertencia política que a una parte oficial de guerra, el ruido no está siendo tratado como algo menor.
Redacción News 360