La administración Trump canceló un contrato federal de 11 millones de dólares con Catholic Charities of the Archdiocese of Miami, organización que opera un programa para atender a menores migrantes no acompañados. La medida fue confirmada por el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, quien advirtió que el cierre de ese financiamiento pone en riesgo la continuidad del servicio.
Según la información publicada, el contrato dependía de la Office of Refugee Resettlement y sostenía un programa con décadas de funcionamiento en el sur de Florida. Wenski cuestionó la decisión y defendió la labor de la Arquidiócesis con estos menores, al tiempo que alertó sobre el impacto que tendría volver a trasladarlos a otros centros.
El gobierno justificó la cancelación señalando que el número de menores bajo custodia federal ha caído de forma marcada en comparación con etapas anteriores. Pero desde la Iglesia católica en Miami sostienen que esa explicación no borra el daño que puede provocar desmantelar una estructura de atención ya establecida para niños y adolescentes en situación de alta vulnerabilidad.
La cancelación golpea un punto sensible dentro del debate migratorio en Estados Unidos. No afecta a toda la red nacional de Caridades Católicas, pero sí a un programa concreto en Miami con larga trayectoria, en un momento en que la política migratoria vuelve a endurecerse desde Washington.
Redacción News 360