La salida del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, hacia Islamabad, Pakistán, quedó frenada mientras la Casa Blanca revisaba la posición de Washington frente a Irán. Reuters reportó que Vance seguía en Estados Unidos cuando se esperaba que encabezara una nueva ronda de conversaciones, en un momento en que Teherán todavía no había confirmado su participación.
The Washington Post informó además que la partida de la delegación estadounidense fue demorada por “reuniones adicionales de política” en las que participaba Vance. Según ese reporte, el equipo que debía viajar incluía también al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, mientras en Islamabad seguían los preparativos sin una delegación iraní confirmada sobre el terreno.
El trasfondo del retraso está en la falta de respuesta iraní a las posiciones de Washington. Reuters señaló que el alto el fuego entró en una fase crítica y que Irán seguía sin decidir si acudiría a las conversaciones, en medio de la desconfianza hacia Estados Unidos y del aumento de la tensión en el estrecho de Ormuz.
Vance no iba a un encuentro menor. Ya había encabezado la ronda anterior en Islamabad junto con Witkoff y Kushner, en el contacto directo de más alto nivel entre ambos países en décadas. La pausa de ahora deja claro que la próxima etapa de diálogo sigue atada a lo que decida Trump y a si Irán responde o no en términos que Washington considere aceptables.
Por ahora, lo que queda confirmado es que el viaje no salió según lo previsto, que Vance permaneció en Washington y que la negociación volvió a quedar pendiente de una definición política en la Casa Blanca y de una respuesta iraní que todavía no terminaba de llegar.
Redacción News 360