La crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio ya empezó a provocar efectos directos sobre la aviación civil en Asia. Vietnam Airlines suspenderá temporalmente 7 rutas domésticas y cancelará 23 vuelos semanales a partir del 1 de abril, en medio de una escasez de combustible de aviación que amenaza con alterar operaciones internas y encarecer todavía más los viajes aéreos en el país.
La medida fue adoptada tras las alertas de las autoridades aeronáuticas vietnamitas sobre la limitada disponibilidad de jet fuel y el fuerte aumento de costos asociado a la interrupción del suministro regional. Vietnam depende en gran parte del combustible importado, y una parte importante de ese abastecimiento provenía de China y Tailandia, dos mercados que han reducido exportaciones refinadas en medio de la guerra con Irán y del reacomodo energético internacional.
Los recortes afectarán vuelos desde Hai Phong hacia Buon Ma Thuot, Cam Ranh, Phu Quoc y Can Tho, así como rutas desde Ho Chi Minh City hacia Van Don, Rach Gia y Dien Bien. Según la planificación oficial, el objetivo es ahorrar combustible y concentrar operaciones en trayectos considerados estratégicos para la conectividad, el turismo, el comercio interno y la actividad diplomática.
El impacto no se quedará solo en las rutas domésticas. También se prevé que las aerolíneas vietnamitas comiencen a aplicar recargos por combustible en vuelos internacionales desde inicios de abril, en una señal clara de que la presión ya no se limita al mercado petrolero, sino que está entrando de lleno en la operación diaria del transporte aéreo.
La decisión de Vietnam Airlines confirma que la tensión en Oriente Medio ya está dejando consecuencias visibles fuera de la zona del conflicto. Lo que comenzó como una sacudida geopolítica sobre rutas energéticas y exportaciones refinadas ahora empieza a traducirse en menos vuelos, más costos y mayores restricciones para pasajeros y aerolíneas en Asia.
Redacción News 360